Este programa, ejecutado en convenio entre Méderi y Fundalectura, abarca la adquisición, organización, conservación y suministro de materiales y servicios bibliotecarios que pueden, conforme a las necesidades de cada paciente, contribuir a la atención integral para su recuperación, dar seguridad y alivio a su pérdida de autonomía, contribuir al mejoramiento de su rendimiento cognitivo y funcional, evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales.

La función principal de “Leer para sanar” radica en la posibilidad de facilitar libros de distintas temáticas a pacientes y visitantes para que su estadía en nuestros hospitales sea más confortable, amena y provechosa.

Inicialmente “Leer para sanar” va dirigido a los pacientes que se encuentran en los pisos de hospitalización de los hospitales Méderi. En cada sede se ha estructurado un espacio para el almacenamiento del material y se capacitó a tres promotores (dos para el Hospital Universitario Mayor y uno para el Hospital Universitario de Barrios Unidos) quienes se desplazarán por los pisos ofreciendo a pacientes y familiares la posibilidad de un acompañamiento a través de un libro.

05 octubre 2014

Penélope

Por Andrés Monroy

"Y entonces se sientan
lado a lado
para que ella le narre
la odisea de la espera"
Ana Martins
Conocí a "Lucía" una mañana de septiembre en una cama inmaculadamente blanca. Empezamos a conversar, y su melodioso acento caleño me mostraron nuevas perspectivas de la vida y de la literatura.
"Lucía" siempre se mostraba con ánimo para compartir una charla, y siempre me pedía poesías de autores latinoamericanos. 

Por eso pensé que una forma de corresponder a sus relatos, era compartir las palabras de otras personas de nuestro continente. Una mañana, llegué con un Libro al viento bajo el brazo y le leí en voz alta a Lucía el poema "Penélope" de la escritora Ana Martins.

Las lágrimas de "Lucía" aderezaron la lectura que se redondeó con un delicado abrazo de agradecimiento.

Lucía fue dada de alta con un diagnostico por parte del equipo médico después de años sin saber que era lo que le pasaba a su cuerpo. Llevó en su maleta dos materiales impresos que le darán nuevos ánimos a su vida: un libro al viento y la historia clínica de su diagnostico y su tratamiento.

Tomado de laud.udistrital.edu.co

30 julio 2014

Caricias que se leen, amor que acompaña

Por: Yomar Liliana Rodriguez

Promotora de lectura Programa Leer para Sanar


Programa Madre Canguro, Hospital Universitario de Barrrios Unidos Méderi


La llegada de un bebé trae consigo el despertar de los mas sensibles deseos y de los mas esenciales temores. En un hospital esto es pan diario, madres, padres nerviosos, abuelas expectantes y familiares pegados al teléfono, ahora último al facebook y otras redes sociales, para publicar la primera foto del recién llegado al estadio de la vida.


Hay circunstancias en las que las historias de vida tejen encuentros con nuevos rostros y nos hacen compañeros de viaje, textualmente se va por un mismo camino y se lleva en brazos y pecho el más noble sueño, un hijo. 

El programa madre canguro lleva en nuestro país varios años y el hospital Méderi  en Barrios Unidos hereda la experiencia del programa Madre Canguro del Seguro Social, con más de 16 años de funcionamiento. Dando la posibilidad a las madres de bebés prematuros de continuar el proceso con sus pequeños hijos de manera natural desde el parto hasta el momento en el que considera ha concluido el proceso y se da inicio a una nueva etapa en la vida del recién nacido.  

Enfermeras, psicólogas, pediatras y trabajadoras sociales hacen parte de un grupo de personas que terminan siendo madrinas de estos nuevos seres, el apoyo que se le brinda a mamás y a todo el núcleo familiar es de amplio valor, mas aun cuando se integra a todo un compendio de actividades para unir el entorno familiar alrededor del pequeño, posibilitando nuevas nociones y aprendizajes  para los nuevos padres que aprenderán a interpretar desde el llanto de un bebé y los balbuceos,  inicio de diálogo y la buena relación entre las palabras y su significado.

Gran parte del mundo exterior se empieza a reconstruir en el acto de libertad del pensamiento, nuestros hijos llegan a contemplar su ser interior en el reflejo de un mundo nuevo. por eso cuando llegaron las palabras, aprendimos a nombrar el asombro y la sonrisa, un privilegio que día a día  en cada uno de los niños que empiezan a formar parte de nuestro planeta, por ello la fortuna grande de descubrir programas como madre canguro, donde cada uno cumple una noble labor, pero donde sin duda alguna el programa leer para sanar empieza a dar pasitos en voz alta a través de cuentos y textos que posibilitan enriquecer el  mobiliario del recién nacido no solo con cobijitas , semanarios y pañales, sino con un libro.

La cita la tenemos cada semana, con un nuevo rostro, con la emotiva presencia de padres dispuestos a sembrar en sus hijos no solo el hábito saludable de amar la vida y respetarla , sino de soñarla y de leerla y escribirla de nuevo.


22 julio 2014

El canto de las ballenas

Por: Yomar Liliana Rodriguez

Promotora de lectura Programa Leer para Sanar


“…Entonces, desde muy lejos en el susurro del viento, escuchó: ¡Lilly! ¡Lilly!Las ballenas la estaban llamando.”
Tomada de www.colegioaltamira.cl


El mar es como una vuelta al seno materno, un regreso a la tranquilidad, al eco mismo de ese infinito misterioso que nos permite ver el sol poco a poco recostarse sereno entre las ondas del agua.

Existe una comunión entre las palabras y el silencio,  una mezcla de influencias que decanta  en el encuentro. Hace apenas unos días alguien me  dijo una frase, que si bien no es nueva para mis oídos, me trajo una reflexión mas certera de lo que significa encontrar:“Cada cosa  nos revela un mensaje, no hay encuentros al azar”.  Esta frase  en apariencia tan sencilla  quedo galopando entre la realidad de mis días y la fantasía por el hallazgo, debo decir que no fue eco roto.  

Hubo una sonrisa por parte de la mujer que me dijo la frase, mis ojos, y  mi mano que recogía el libro que le había prestado, ese que poco antes ella entre lágrimas  me recibió asaltada por la hermosura de sus sublimes ilustraciones, casi sin negarse a la oportunidad de distraer el dolor que pateaba  su silla  sin dejarla por minutos cerrar los ojos y respirar, sin angustia.

Creo que a todos nos pasan pequeños asaltos de emoción diario, la rutina no puede cubrirlo todo, y menos en un lugar como este, donde las medicinas y la enfermedad sostienen un duelo, literalmente a muerte. Por eso cuando ocurren estos encuentros  entendemos lo valioso de lo fortuito, o  lo mágico de lo real, del encuentro, como me lo dijo esta mujer ya mayor, que acompaña a doña Teresita en la 308, esta mujer  que sin dejarse arrancar la esperanza de ver su madre salir de allí  sana, me permitió acercarme con un libro a su intimidad familiar, en el territorio de la memoria hay muchos deseos por dejarse encontrar pienso, hay ofrendas diarias a la sonrisa y al llanto, nunca la vida pasa en balde y por ello reafirmar que un libro no llega a la vida de uno porque si, me permitió reconfortarme en la idea de que el mejor oficio es dar, todos lo tenemos entre navegantes solitarios que somos y el mar de humanos que nos envuelve o nos arroja, tenemos el oficio de dar nuestros dones mas preciados, los mas elaborados, o eso que llamamos lo mejor de nosotros mismos .

La conversación con esta mujer me llevo  a releer el libro que hoy cito como titulo de este breve escrito: EL CANTO DE LAS BALLENAS, sin lugar a duda un bello libro álbum, no solo por sus imágenes, sino porque  en tan pocas palabras nos recoge, nos abraza y nos reanima en el deseo de creer.

Me asombro mucho como este libro la emociono  tanto que pese a los dictamen médicos mantuvo una serena visión de los sucesos,  como se acerco a mi y me pidió nuevamente el libro, y se lo mostró a su hermanos y demás familia, a modo de mensaje,  u  ofrenda literaria a la vida  misma.

Como en medio  de la tormenta que arrebata lo propio de las manos, se aferro a un mensaje que quizás yo, no entendí de manera tan honda, pero que para ella y los suyos permitió comprender con  unión y tranquilidad un acontecimiento tan perturbador como la muerte.

Conservo una breve nota suya la cual me entrego aquel día  antes de salir, y que decía así: “Cada visita suya estuvo llena de sorpresas, quiero decirle que el libro ha sido uno de los mejores, y que usted tiene una misión clara, entender y dar mensajes,  Muchas Gracias”  para serles honesta, esta es una de las mejores definiciones de la promoción de lectura, de las palabras que sanan.  Una frase más podría acotar a esta escrito, - un libro en un lugar no convencional de lectura, traza un viaje hacia la solidaridad de esta embarcación que se va agrietando,   embarcación que llamamos  cuerpo y que poco a poco acompañara la puesta del sol sobre la melodía de las ballenas.

EL CANTO DE LAS BALLENAS
DYAN SHELDON, Ediciones Ekaré 

11 julio 2014

Los días blancos


Por: Yomar Liliana Rodriguez

Promotora de lectura Programa Leer para Sanar

Es increíble la fuerza que el alma puede infundir al cuerpo.W Von Humboldt

Hay un libro diario. Hay alguna necesidad diaria por interpretar las letras que componen la palabra dolor, por hallar otro camino distinto al de la carrilera, al de la costumbre de llevar el tren hasta el final del camino.

9am  - se mueve el corazón con las ruedas,  esas que transportan el peso de 60 libros, mas de mil páginas y muchas experiencias. No es muy grande, pero su llegada hace que no solo la curiosidad se asome, también el silencio que a veces madruga entre las sabanas y que se aposenta en los rostros de los pacientes. Estamos ante el mutismo que da la enfermedad, el mutismo blanco de las paredes de un hospital, un lugar poco usual para muchos que piensan que leer es solo para bibliotecas o para otros momentos; pero una cosa se piensa, otra se siente, se observa.

 Este es un programa que lleva libros a los pacientes y a los acompañantes , no es quijotesco , ni un despilfarro, es un abierto deseo de brindar a otros la posibilidad de imaginar, de creer , de otorgar  la oportunidad que merecen los libros de llegar en el momento justo , la ocasión de pasar la página del momento y tocar palabras .

Leer para sanar es el nombre que lleva sobre sus ruedas el carrito, leer para sanar es la vivencia diaria de aquellos que no solo damos gracias porque llegue un libro a nuestras manos, sino el sentido claro y sublime de asentar el dolor y leerle un cuento para que se duerma y nos deje hacer; de pasar la página y hacer el cruce a la escritura de otra, de trazar el mejor comienzo, ese que nos la vida cuando nos sana en cuerpo y alma.

3pm – vuelven los libros, como niños después de un paseo, algunos mas cansados que otros pero satisfechos, porque entregaron algo mas que palabras.  

03 junio 2014

"Palabras al aire" - Comentarios de los pacientes y visitantes acerca del programa


“Leer para reír es bueno, pero leer para nutrir el pensamiento es más importante”

“Está muy bueno este programa. Mientras uno acompaña a los pacientes uno va leyendo”

“Me divertí mucho con el libro. Definitivamente esto de leer lo revitaliza a uno cuando se esta aquí (en el hospital)”

“Los felicito. En todo hospital hay que innovar”

“Leer para sanar y sanar para leer” 

“Esta actividad de la lectura es algo muy bueno y muy productivo, porque permite pensar en otras cosas”

“Llegaste en un buen momento querido”

“Menos mal llegó, porque estaba aburrida”

“¡Qué alegría me da verlo, esto es algo maravilloso”

“Tan chévere que le tengan servicio de lectura en el hospital”

“Por fin algo diferente, algo divertido para entretenerse”

“A mi me fascina leer”

“Una terapia muy buena”

“Muy bueno el libro, por que cumple con el objetivo de meterlo a uno en la lectura y hacer de ella un placer”

“Se acuerda que yo estuve hospitalizado hace como un mes y medio y tu me leíste”

“Muy bueno el programa y el libro (Lugares Fantásticos de Colombia). Efrén se leyó todo el libro, y eso que a él no le gusta leer” – comentario de la esposa del paciente

“Que bueno que llega, voy a dejar el libro que estoy leyendo, para leer uno de los libros que trae”

“Este es un privilegio que hay que aprovechar. Estoy asombrado por este servicio”

“El que se invento este programa es un genio, porque leer es mucho mejor que andar inventando chismes”

“Hola, lo estaba esperando”

“¡Qué bonito! Es el mejor invento del mundo"


“Esa es una terapia muy buena para los pacientes”


06 junio 2013

Música en el corazón


Promotor de lectura: Andrés Monroy

Don "Milciades" es un paciente de más de 70 años de edad que le encanta leer poesía. Siempre está atento a un nuevo descubrimiento lírico que conmueva su interior. Una mañana me preguntó si tenía en la colección un cancionero, a lo que pude responder afirmativamente. 

Se puso muy contento cuando le presté "Canciones de amor y dudas", libro que disfrutó varios días durante su hospitalización. Un día le pregunté a don "Milciades" porque le gustaba tanto el cancionero y me contó que el era músico, y que interpretaba el tiple, la bandola y la guitarra con un grupo de amigos en un trío al que llaman "As de notas", por eso es tan importante la poesía en su vida, ya que es la forma en la que ha podido construir cada una de las experiencias que guarda en su memoria. 

Por eso, cada vez que puede, Don "Milciades" sigue indagando y cultivando la lectura, pues siempre encuentra nuevos hallazgos que puede compartir con sus amigos, y así poder hacer música que logre emocionar a más personas. De esta experiencia con Don "Milciades" aprendí que la música se escucha , se anhela, se espera, se interpreta y se lee con el corazón.


Tomada de www.torange-es.com

19 marzo 2013

Sonrisas y poesías en el hospital



Promotor de lectura: Andrés Monroy

"Se puede hablar de lectura antes de la escritura porque en su capacidad de leer la voz y el rostro el bebé pone en movimiento una actividad interpretativa que permanecerá como centro de la creación del sentido para la psiquis humana. Esto permite decir que de cierta manera el acto de la lectura está en el origen de la actividad del pensamiento".Evelio Cabrejo ParraTomado de www.leerenfamilia.com

El programa de madre canguro es uno de los espacios que visitamos en el Hospital Universitario Mayor con Leer para sanar, con el cual buscamos que las visitas de control médico tengan un elemento de exploración enriquecedora para los bebés y sus padres gracias al contacto con diversos materiales de lectura.

Las escenas en el pasillo de espera son muy diversas. Encontramos a tías que leen con sus sobrinos. abuelas que le muestran imágenes a sus nietos y a padres que se divierten con sus pequeños hijos. Este último caso lo observé el jueves cuando los papás de "Paula" (una niña de 11 meses) escogieron el libro de poesía "Por el mar de las Antillas anda un barco de papel" del escritor cubano Nicolás Guillén. 

La lectura la comenzó el papá de "Paula" y poco a poco se fue involucrando la mamá al ver que la niña escuchaba con atención a su padre. El libro se presta para jugar, cantar e interactuar y eso hizo que la participación entre los padres fuera tan atractiva para "Paula", que seguía las rítmicas palabras que sonorizaban sus papás. 

Portada del libro Nicolás Guillén


Cuando terminaron el libro de Guillén, todos los miembros de la familia quedaron antojados de seguir leyendo más poesía, así que les presté el libro "Trabalenguas" de David Chericián, otro escritor cubano. 

El clima festivo subió en intensidad a medida que cada uno de los padres leía cada trabalenguas, y al equivocarse estallaba en carcajadas, que eran seguidas por las risas de "Paula" que se sumaba a la celebración. Esta actividad era tan emocionante, que otros padres o visitantes del hospital observaban con interés lo que estaba ocurriendo alrededor de "Paula", que era el centro de la lectura de sus padres.

Cuando llamaron a "Paula" al consultorio, la familia se despidió con una sonrisa de satisfacción en sus rostros, y esta vez fui yo el que les agradeció la oportunidad de ser el observador de la unidad emocional que se genera alrededor del amor y del lenguaje.
Portada del libro "Trabalenguas" de David Chericián tomada de 


12 marzo 2013

Reflexiones

Por Andrés Monroy 

Promotor de lectura


En estos estos días me he tomado un tiempo para investigar y reflexionar más acerca del oficio de la biblioterapia. Han sido muchos los descubrimientos, entre los cuales esta la lectura de la antropóloga francesa Michéle Petit, quien estuvo recientemente en Bogotá como invitada de honor en el II Congreso Iberoamericano de Lengua y Literatura Infantil y Juvenil, que se realizó en la biblioteca Luis Ángel Arango.

Uno de los temas que le interesan a la profesora Petit es el efecto que tiene la lectura literaria en la elaboración de la identidad de cada persona, y como lo ayuda a sobrellevar los momentos más difíciles de la vida.

En el hospital, vemos día a día como los pacientes y acompañantes se acercan a los libros del programa de Leer para Sanar con la idea de encontrar algo especial, ya sea una idea, un verso, un cuento, un chiste, una receta de cocina, una información para cuidar su cuerpo, y de esta forma empezar a recuperar algo de lo que hasta antes de la llegada del carro portalibros, no tenían, ya sea porque lo perdieron momentáneamente al ingresar al hospital o porque no tuvieron la oportunidad de apreciarlo en sus vidas.. 

Con esta reflexión no quiero generalizar, que todos las personas que disfrutan del programa, tengan un vacío que sólo la lectura puede llenar, pero si estoy seguro, que para muchos pacientes, de todas las edades y todos los niveles socioeconómicos, el servicio de prestamos de libros y las actividades de lectura en voz alta realizadas por los promotores de lectura, son un oasis de aliento en el difícil transito de estar separados de su cotidianidad.

Foto tomada de wallshark

05 marzo 2013

Cocinando en el hospital


Por: Andrés Monroy

Hospital Universitario Mayor


En el hospital tenemos la oportunidad de conocer a pacientes que tienen diferentes intereses lectores. Nos encontramos con pacientes que solo leen textos de historia, de salud o de humor. También hay pacientes que prefieren la poesía, las novelas, las leyendas o los cuentos.

Por otro lado hay pacientes que lo que más les gusta leer son los libros de recetas de cocina.
En el mes de enero realicé muchas lecturas en voz alta con “Cocina fácil” y “Cocina colombiana paso a paso” dos de los nuevos libros de la colección de Leer para sanar en el Hospital Universitario Mayor. Con las personas que más leía estos libros era con las pacientes, que al ver la oportunidad de aprender algo nuevo, prestaban mucha atención y anotaban las recetas que les gustaría preparar en cuanto regresaran a la casa.

Al finalizar la actividad de lectura les pude entregar “Recetario santafereño” uno de los últimos libros de la colección de Libro al viento, del cual nos dieron muchos ejemplares para el hospital. La felicidad que sentían estas pacientes (en muchos casos eran mayores de 66 años) al recibir un ejemplar para llevar y poder leer en su casa, era inmensa, ya que para algunas de ellas este era el primer libro que tenían, porque siempre que compraban uno, lo hacían para sus hijos o para sus nietos.

Después de tener esta bella experiencia con las pacientes me di cuenta de lo importante que es generar este tipo de encuentros de la lectura con los adultos mayores, ya que son una población que ha sido olvidada por los planes de lectura distrital y nacional, en donde todo el énfasis se ha puesto en la primera infancia. Sin embargo reflexiono en cómo van a leer las nuevas generaciones si en los hogares los padres y los abuelos no leen o no tienen libros.

Sin embargo, hay que decir que no solo las mujeres leen libros de cocina en el hospital, y para la muestra transcribo las palabras de don “William” paciente del quinto piso que me dijo cuando recogí el libro “Cocina colombiana paso a paso”:

- ¡Me fascina cocinar! Sólo me hizo falta los ingredientes para preparar un delicioso plato.

Por lo que puedo concluir: los libros de cocina son un género que ayudan al paciente a pensarse más allá del presente en el hospital y les dan una motivación adicional para recuperarse y ocupar creativamente su tiempo en el hogar.
Portada del libro Recetario santafereño

28 octubre 2012

Sofí "La alumna consentida"

Hospital Universitario Barrios Unidos

Promotor de lectura: Leidy Muñoz

Sofía es una mujer muy sonriente y activa no ve bien a razón de la diabetes, pero le gusta ver los dibujos de los libros mientras le leo, pero este día la encontré decaída y algo triste, le deje el libro de “Perros y Gatos” para que lo ojeara mientras yo terminaba de saludar a los demás pacientes, cuando volví ella solo quería descansar. 

Sin embargo le deje el libro para que lo tomara cuando lo deseara. Un poco más tarde la familiar María, otra paciente compañera de habitación de Sofí me pidió que me acercara, cual fue mi sorpresa cuando vi a María sentada en una silla al lado de la cama de Sofí leyéndole y Sofí feliz mirando los gatos. Las otras dos compañeras de habitación bautizaron a María como “La profe” y a Sofí como “La alumna consentida”.

05 octubre 2012

Lectura en braille

Hospital Universitario Barrios Unidos

Promotor de lectura: Leidy Muñoz


Al iniciar la mañana del martes 28 de agosto, ingrese a las habitaciones para saludar y dar a conocer el programa, Cecilia me recibió con una gran sonrisa y me comento que le gustaban leer, en especial las leyendas pero existía un inconveniente, no habían libros en braille. Sin embargo con lectura en voz alta Cecilia y su compañera de habitación conocieron algunas de las leyendas que contienen los libros del programa. 

Al día siguiente le lleve a Cecilia algunos libros en Braille que me prestaron en el centro de documentación en Fundalectura, y en esta ocasión y por transcurso del resto de la semana fue Cecilia la que nos deleito, a mi y a sus compañeras de habitación, María y Mariela, con la lectura en voz alta, la cual se complementada con la descripción que ellas hacían de los dibujos que contenían los libros.


28 septiembre 2012

En Méderi todos leen

Hospital Universitario Mayor

Promotor de lectura: Andrés Monroy




A los colaboradores de Méderi les encanta acercarse todos los días para disfrutar de la lectura. Algunos son amigos frecuentes, como José y Beatriz, que trabajan como Ángeles Custodios, y que aprovechan todos los meses del programa Libro al viento, de la Secretaria de Educación y la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá. La oferta de libros que se publican en este programa es tan amplía que hay para todos los gustos.

El viernes, por ejemplo me encontré a José de camino a la unidad de Cuidados Coronarios, y me contó que le había gustado “Cartilla Moral” del escritor mexicano Alfonso Reyes, porque “son una serie de ensayos, muy interesantes, con citas de diversos autores”.

Por otro lado, a algunas colaboradoras les gusta que les lean en voz alta, en un minuto de pausa durante su trabajo. Fue así como un día mientras pasaba con el carro portalibros escuché “A mi me gustaría poder leer”, que expresó doña Marlen, quien trabaja en la importante labor de mantener limpia cada habitación, baño y pasillo del hospital. 

No pude evitar detenerme e invitarla a ella y a su compañera, doña Isabel, para disfrutar del  cuento “La piedra” de León Tolstoi, que se encuentra en la antología “Fabulas y moralejas”. La lectura fue muy breve, pero nos dio pie para intercambiar ideas, preguntas, y lo más importante, para estrechar lazos laborales, y acercarnos en el amor por los libros.