Este programa, ejecutado en convenio entre Méderi y Fundalectura, abarca la adquisición, organización, conservación y suministro de materiales y servicios bibliotecarios que pueden, conforme a las necesidades de cada paciente, contribuir a la atención integral para su recuperación, dar seguridad y alivio a su pérdida de autonomía, contribuir al mejoramiento de su rendimiento cognitivo y funcional, evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales.

La función principal de “Leer para sanar” radica en la posibilidad de facilitar libros de distintas temáticas a pacientes y visitantes para que su estadía en nuestros hospitales sea más confortable, amena y provechosa.

Inicialmente “Leer para sanar” va dirigido a los pacientes que se encuentran en los pisos de hospitalización de los hospitales Méderi. En cada sede se ha estructurado un espacio para el almacenamiento del material y se capacitó a tres promotores (dos para el Hospital Universitario Mayor y uno para el Hospital Universitario de Barrios Unidos) quienes se desplazarán por los pisos ofreciendo a pacientes y familiares la posibilidad de un acompañamiento a través de un libro.

02 enero 2017

El Perro, el Chivo y los Tigres

El Perro, el Chivo y los Tigres
Aquiles Nazoa
Ilustraciones de Esteban Rama
Ediciones Ekaré

Por:  Yomar Rodríguez
Promotora lectura Leer para Sanar

Un pero aventurero pero amarrado por su amo, con ansias de libertad y con una capacidad de convencimiento inigualable, nos lleva de la mano de un chivo miedoso y conforme con su vida a vivir sucesos narrados con un lenguaje muy propio de los llanos venezolanos, donde aparecerán los tigres mariposos para demostrarnos las peripecias que tiene la osadía de buscar la libertad anhelada por un perro ingenioso  y el chivo que a pesar de todo percance afianzaran su amistad.

Este texto de la tradición oral y popular venezolana nos lo recrea el gran poeta  caraqueño  Aquiles Nazoa quien desde su forma peculiar de narrar y con la gracia que provoca la picardía de los personajes nos meterá en el cuento, como se dice por ahí, un cuento de sonrisas y emociones, donde los lectores del hospital han podido manejar con humor los tiempos de espera, y reír a carcajadas. Recuerdo mi primera experiencia con este texto hace ya algunos años atrás cuando leía en voz alta esta vez en una plaza de mercado y los escuchas eran niños, todos nos hicimos amigos del perro y lo dibujamos, algunos pusimos nombre al perro y al chivo y creímos fielmente en la consigna que la imaginación y el relato nos entregaban. Hoy pasado ya el tiempo lo leo con los abuelos que nos acompañan en las áreas de hospitalización en el Hospital Méderi, la reacción si me preguntan, es la misma, complicidad, risa, y la perspicacia que se eleva al imaginar que más peripecias vivirán este par de amigos que simbolizan los valores de la amistad y la rebeldía. La lectura de este tipo de textos sencillos atrae mucho la curiosidad y escucha, las historias entramadas en lo cotidiano nos revelan que tanto podemos hacer y vivir en estos días donde los días pasan como de agache, donde lo conforme pesa en los zapatos y evitamos soñar, porque dicen cuesta. Donde nos identificamos quizás, pues en lo que a mí respecta como el Perro mi personaje favorito del texto, le apuesto a vivir lo que se tenga que vivir con humor, con imaginación y con el don de la palabra, y como el mismo poeta Nazoa le apunto a los cuentos de esos que llaman para niños, me aventuro a jugar con los tonos de voz y acariciar el lomo del chivo miedoso y traerlo hasta aquí donde todos le digamos que es posible ver más allá de la cuerda. Y como lo dijera el mismo poeta en su poema credo: “creo en la amistad como el invento más bello del hombre /creo en los poderes creadores del pueblo /creo en la poesía y en fin /creo en mí mismo, puesto que sé que alguien me ama”.


https://www.youtube.com/watch?v=86-nHLYY874



No hay comentarios. :

Publicar un comentario